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Pocas sensaciones más maravillosas que fondear en una cala desierta

Pocas sensaciones más maravillosas que fondear en una cala desierta

Por: Natalio Grueso.

Querido amigo,

Nunca me han importado un carajo ni la fama ni el dinero, pero sin embargo soy inmensamente rico en amigos. Uno de ellos, intuyendo que necesitaba un capote, me ha dejado su barco, y aquí me tienes, haciendo lo que más feliz me hace, navegando en soledad por el mediterráneo. Estaba estos días un poco triste, harto de confinamientos totalitarios y del rebaño que aplaude que les pongan el bozal, cuando zarpé de Barcelona rumbo a Menorca. Pocas sensaciones más maravillosas que fondear en una cala desierta tras un día de navegación, viendo a lo lejos las luces de la costa, sentarme en cubierta al dulce bamboleo de las olas, poner un disco de ópera y descorchar una botella de buen vino. Pero esta tarde, frente a la bahía de Ciudadela, he completado la experiencia mágica y he comenzado la lectura de "Galgo corredor", que eché al macuto, recién salido del horno, en una librería de la estación de Sants. Todo esto para decirte que, aunque aún estoy en el tercio de varas y me falta mucha faena para darle matarile a este toro, ya tengo razones para decirte que has parido una obra magna, apasionante y escrita como los dioses deben hacerlo cuando les visitan las musas. Oficio, talento, pero sobre todo "verdad". Eso no se aprende.

Enhorabuena, y ojalá sigas corriendo muchos años, querido galgo. Al amanecer levaré anclas y zarparé, sur suroeste, camino de Formentera. Pero ya no voy solo en el velero, nadie está solo cuando le acompaña un gran libro.

Galgo corredor

por agenciafebus
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