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Sida

/Anónimo

 

A través del cristal de la ventana

observo agonizante el lento paso

de los días. No quise hacerle caso

al corazón y a aquella boca arcana

 

que me dio su amor. Hoy mi sangre insana

monta sobre la grupa del fracaso

y transmite sin fuerzas este ocaso

mientras beso otra boca que amilana

 

el vigor de mis años. Tengo el sida

comiéndome los huesos. A la espera,

impaciente la muerte tan temida,

 

me abraza por las noches. Esta no era

la luz de aquellos ojos, ni la vida

que quise descubrir como quimera.

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