Menu

Jardinería 'COSAS A RECORDAR'

Jardinería 'COSAS A RECORDAR'

En memoria /Antonio Romero Hornedo

Cosas que conviene tener presente para cuando llegue el momento de aplicarlas. Se ponen aquí brevemente y resumidas, para facilitar el recuerdo.

 

Que la conservación de un jardín dura siempre.

 

Plantar el jardín de tal manera que su conservación  sea fácil y económica. Si no se hace así se corre el riesgo de condenar el jardín al abandono.

 

Que el jardín ideal es un jardín que,  abandonado a sí mismo, pasados muchos años siga conservando su belleza.

 

Que es mejor tener planeado todo el jardín antes de comenzar la plantación, de forma que todas las plantas ocupen, desde el principio, el sitio definitivo.

 

Que antes de tomar una decisión es bueno estar mucho tiempo sobre el terreno, pensando posibilidades.

 

Que antes de decidir las especies, conviene observar los jardines inmediatos y tomar nota de las plantas más vigorosas y prosperas.

 

Que las mejores plantas para el jardín son las que viven muchos años y las que tienen la floración muy larga, o sea que están en flor durante la mayor parte del año, o, al menos, durante todo el buen tiempo.

Que al planear el jardín, si la casa existe ya, conviene mirar desde las ventanas de la casa, a fin de componer frente a cada ventana un paisaje bello.

 

Que es mejor tener pocas plantas y conocerlas todas muy bien, que tener muchas y no conocerlas.

 

Que un jardín sólo alcanza su máxima belleza después de algunos años. Y cuando se planta se ha de pensar en esta belleza futura. Mejor esto que intentar una belleza inmediata conseguida a costa de una plantación forzada y defectuosa por amontonada.

 

Que las plantas de hojas matizadas son más sensibles al sol directo que las de hojas verdes. La materia verde de las hojas (la clorofila) es una defensa contra la luz directa del sol.

 

Que la re florescencia, o sea la floración otoñal después de la primavera, se activa y a veces se provoca, si se da a la planta un largo reposo durante el mes de agosto. Se deja la planta sin riego. A principio de septiembre se vuelve a regar, la planta entra en vegetación y florece bien en otoño.

 

Que las plantas inmediatas entre ellas, han de tener las mismas exigencias, tanto en exposición como en agua. Sobre todo en agua; si no, es imposible regarlas bien. Que en las plantas inmediatas se ha de evitar la diferencia muy marcada en crecimiento y vigor. Si no se evita, la planta más vigorosa terminará por arruinarse con la otra.

 

Que las plantas sensibles al frío sufren más cuanto más ufanosa es su vegetación. Conviene, pues, dejarlas, durante el invierno, en la mínima vegetación posible.

 

Que las plantas que están a pleno sol, sobre todo si reciben el sol desde primera hora, sufren más de la helada que las que están a la sombra.

 

Que lo único que de veras enseña a conocer la vida y exigencias de las plantas, es la observación. Que en cada clima y sitio distinto, las plantas se comportan de manera distinta. Y que, por lo mismo, la única forma segura de conocerlas es: observación, y observación.

volver arriba