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SOBRE EL CORTIJO DE MOLLINA

SOBRE EL CORTIJO DE MOLLINA

/José Antonio Santamaría


Los últimos descubrimientos en la zona han venido a reforzar el valor arqueológico del yacimiento de Cortijo de Mollina, donde hace un par de años se descubrieron importantes restos de lo que fue una necrópolis nazarí. En esta ocasión, los trabajos han permitido hallar restos de diferentes épocas, incluyendo lo que se sospechaba que era la antigua Capilla de Santa Ana de la zona, tal y como aparecía en antiguos mapas del siglo XIX, concretamente en el fragmento de un plano extractado que data de 1879.

Estos descubrimientos vienen a reforzar la importancia histórica de este entorno, próximo a la emblemática torre almenara de Torrealquería declarada BIC (Bien de Interés Cultural). El origen de los restos donde se ha centrado la nueva excavación había ocasionado alguna controversia, ya que había quien pensaba que podría ser una antigua alberca. Después de meses de un arduo trabajo durante el verano, se ha confirmado la hipótesis de que se trataba de de la Capilla de Santa Ana. Esta excavación estaba prevista desde que se descubrió la necrópolis, cuya localización indicaba la alta probabilidad de que estos restos también tuvieran una gran importancia histórica. El objetivo inicial era determinar la procedencia de un muro y un escalón, y si pertenecían o no a lo que fue la citada capilla.

Durante las tareas prácticamente la planta en su totalidad ha sido desenterrada. La base encuentra en buen estado, con una estructura sólida, aunque ligeramente dañada por lo pinos y la mano del hombre. La investigación ha permitido no solo confirmar que se trataba del templo dedicado a Santa Ana, sino que se ha descubierto más sobre su historia, así como hallazgos arqueológicos anteriores. De hecho, en la estructura se pueden apreciar indicios de una construcción musulmana, lo que parece indicar que la ermita cristiana fue construida encima de lo que fue una mezquita. Además, se han encontrado restos de cerámica, nazarí y de otras épocas, e, incluso, restos óseos. De entre estos vestigios, destaca lo que fue un caliz confesional de cristal muy bien conservado.

Esta actuación aumenta todavía más el interés histórico y arqueológico de este entorno de Torrealquería, conocido sobre todo por ser el lugar en cuyas ruinas fue apresado el general liberal Torrijos en 1831, aunque ya se tenía constancia de la ocupación del territorio por parte de civilizaciones anteriores, desde romanos a musulmanes. El siguiente proyecto que quiere acometer el Consistorio en este sentido es la restauración y consolidación de la torre almenara musulmana, para lo cual se está a la espera de la autorización por parte de la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía.

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