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NUESTRAS PALABRAS

NUESTRAS PALABRAS

(Hemeroteca de La Fontana)

Al perderse la forma tradicional de labrar los campos y recolección de las cosechas, sustituida por la maquinaria, el vocabulario agrícola ha sufrido el olvido total de las palabras que se utilizaban desde siglos para entenderla. La gente joven no solo la desconoce, sino también los nombres de las diferentes máquinas y aperos actuales, debido a la huida de los campesinos a las ciudades, que comenzó en la segunda mitad del siglo pasado.

Las siguientes notas pretenden recordar a la juventud curiosa algunos nombres hoy perdidos en los pueblos malagueños.

 

ATAJAR.- Formar lomos en el terreno con la azada, dejando separación entre ellos para que haya un surco o reguera por la que correrá el agua de riego.

         

EL ATRAQUE.- Derivado del verbo atracar, "arrimar o pegar", en este caso, pellas de barro. En la acequia, el atraque es función y efecto de una torna o compuerta, de un metro de ancho, abierta en uno de sus dos márgenes para graduar o cortar el paso del agua, a base de tablas sueltas de la misma medida, que encajan unas encima de otras en un marco fijo compuesto de dos ranuras una a cada lado, que sirven para regular el paso del agua, levantando o bajando dichas tablas. El atraque se refiere a las juntas de las tablas, que se tapan o "atracan" con barro si se quiere que el agua no pase de la acequia a la matriche y quitándole el barro cuando se quiere que pase el agua. La regulación de la cantidad de agua que se quiere echar a la matriche se consigue con solo tirar hacia arriba de algunas tablas, de forma que cuanto más se suban mayor cantidad de agua de riego pasará por sus rendijas a la matriche, que la distribuirá por las madres. Cuando se ha terminado el riego hay que cortar la salida del agua en el atraque, empujando las tablas hacia abajo y tapando sus juntas con barro, operación que se llama "atraque". 

          Esta palabra se usó siempre en las acequias de Cártama, mientras que en las de Alhaurín de la Torre se utilizó una expresión distinta, posiblemente la palabra "torna", cuyo sentido no es el mismo que el atraque, pues se refiere al cambio de sentido de la corriente del agua de riego.

 

LA ACEQUIA.- Palabra del árabe español assáqya, y este del árabe clásico sāqiyah, 'irrigadora', es el cauce artificial que toma agua de un río para regar una vega.

 

ALMORRÓN.- Lomo, caballón de cresta roma que se hace atajando el terreno con la azada para sembrar y regar. Para hacerlo, el operario se ve obligado a ir agachado para recoger o "atajar" la tierra.

 

AMATRINCHE.- Matriche, almatriche, armatriche, "acequia secundaria"; "canal que se saca de una acequia, del que salen madres para regar por las regueras". Una matriche reparte agua para varias madres. En un contrato de arrendamiento del cortijo de las Monjas del año 1824, se citan varias matriches.

 

ANORIA.- Noria, máquina para sacar agua del pozo, compuesta por un eje vertical giratorio a modo de torno llamado malacate, con una rueda dentada de hierro llamada corona que encaja con otra más grande, a la que mueve el burro con una pértiga andando alrededor. Esta corona grande está metida en un eje horizontal puesto encima del pozo, en el que también hay otra rueda dispuesta verticalmente y sobre ella una especie de cadena con unas cubetas llamadas pailas o aguadores que bajan vacíos al agua del pozo, y al moverse el animal, suben llenos de agua, que cae a una acequia o a una alberquilla. Por el terreno circular que la rodea, llamado girola, anda el animal que la mueve. En el cortijo de la Viña del Conde había "una noria arreada y corriente para su uso, con cien husillos de noria, cien paileros, 46 aguadores, cuatro camellas de noria y un horcajo, una tijera de noria, una tijera de un catre, hacha, martillo, suela y sierra y un horcate y dos colleras de la caballería que movía la noria".

 

BANCAL.- La  tierra de labor en pendiente, allanada para poderse regar.

 

BORBER.- Volver, cambiar la torna de riego para que el flujo del agua tome otro curso.

 

CAJA.- Arca o alcubilla de toma o  de registro en una conducción de agua de riego. En Alhaurín de la Torre la más importante era la de la Fuente Grande.  

 

MADRE.- Hijuela que sale de una matriche o de una alberca que va repartiendo el agua de riego por las regueras. Es de menor volumen que la matriche y su nombre la distingue de las regueras, que son más estrechas.

 

TAJEAR.- Dividir el terreno de labor haciendo tajos o surcos para regarlo.

 

TANDA.- Cantidad de agua que corresponde al número de horas y turnos de riego que regulan los regantes. 

 

TORNA.- Corto lomo de barro liado con yerbas, que se hace en una reguera con ayuda de la chapolina o azada, para desviar el curso del agua de riego a otra reguera, operación llamada "borber la torna". Es un lomo de tierra entre los caballones, que se abre o cierra para recibir, cortar, tornar o desviar el flujo de agua de riego y también la abertura hecha en las matriches y madres para llevar el agua de riego por las regueras y por último,  abertura en la reguera para que entre en los surcos y eras el agua de riego procedente de la madre.

 

TURNO.- En Alhaurín de la Torre, vez y tanda, hora del día o de la noche que corresponde a cada huerta para regarse o a cada molino para moler con el agua del Cao. En 1751 los maestros molineros José Sedeño y Antonio Coronado movían su molino con agua de la caja de la Fuente Grande, respetando los turnos que les tocaban

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