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Vivimos un grave problema del que no somos conscientes

Vivimos un grave problema del que no somos conscientes

La sociedad actual, con la complicidad de gobiernos e instituciones y con el silencio de la ciudadanía, se niega a utilizar y promover los servicios de atención a la salud psíquica y social de la población.

/Helena Trujillo

Sigue siendo difícil para la mayoría de la población acceder a las consultas de los profesionales, se sigue ocultando los datos reales de los efectos en nuestra salud y desarrollo personal de la represión, no sólo de nuestras tendencias infantiles perversas, sino de la represión de nuestra capacidad de desarrollarnos, de innovar, de separarnos de la familia y hacer nuestro propio recorrido vital. Se sigue castigando, hasta con la vida, cualquier intento de libertad, cualquier propuesta que favorezca la comunicación. Así, somos testigos no sólo de la muerte de miles de personas que huyen de los conflictos que la colonización ha provocado, también ancianos que son considerados por el propio FMI y su presidenta como "población sobrante", también somos testigos a diario en los tendenciosos medios de comunicación de los suicidios de eminentes y millonarios artistas (actores y actrices, directores de cine, pintores, cantantes...) que en lugar de ser ídolos y ejemplo para sus seguidores y gozar de vidas privilegiadas, nos muestran el grave padecimiento del que han sido víctimas, la melancolía, el abandono de sí mismos, la pérdida de ilusiones de futuro porque los han utilizado para consumir y hacer consumir, pero no les han ayudado a alimentar su alma.

Testigos y cómplices de cómo nuestra época no se muestra mejor, lamentablemente, que otros momentos de la historia. La tecnología y el alto gasto en bienes de consumo (electrodomésticos, ropa, joya y bisutería, viajes, tratamientos estéticos...) no llenan ese gran vacío. Sus almas siguen sucias y acaban buscando el castigo en la enfermedad o la muerte porque nadie dice nada.

Acabemos con estos asesinatos, alcemos nuestra voz y decidamos hacernos un bien a nosotros mismos. El ser humano además de cuerpo tiene alma, deseos, necesidades afectivas que demandan su satisfacción. Sigmund Freud, el científico más relevante de nuestra época ya evidenció que el ser humano enferma a causa de la insatisfacción y por ello el psicoanálisis se muestra como el instrumento/medio más eficaz para enseñarle vías de satisfacción sanas y aceptadas que nos permitan vivir con dignidad el estatus humano del que, como estamos viendo, tanto carecemos.

 

COMIENCE YA, USTED TAMBIÉN TIENE DERECHO A PSICOANALIZARSE.

COMIENCE A VIVIR. RESERVE HORARIO CON UN PSICOANALISTA.

 

 

 

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