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La triple Ley de Lem por agenciafebus

La triple Ley de Lem por agenciafebus
   

Por: Fernando Sánchez Dragó.

Más de una vez me he referido a ella. El autor de Solaris sostenía que...

1. Nadie lee. 2. Los pocos que leen no se enteran de nada. 3. A los que se enteran de algo todo se les olvida inmediatamente.

¿Pesimismo? No. Realismo. Y ahora, con la crisis, más. Que se lo pregunten a los libreros -otra especie en extinción- y a los editores. Andan casi todos en números rojos y se frotan las manos creyendo que volverán a ser negros cuando el libro electrónico salga de la placenta de internet y se eche a andar.

Eso, a mi juicio, no sucederá nunca, al menos en España, que es a la literatura, la música y el cine lo mismo que el archipiélago de las Tortugas era para los piratas del Caribe.

¿Van a leer, por muy electrónico que sea el nuevo formato, quienes nunca leen?

Leer, digo, no tuitear.

Echemos la cuenta de la vieja: «En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua,». Stop. 140 caracteres, con la coma en vilo, y está hecho. Se acabó el Quijote.

Dicen quienes saben de esas cosas que la atención del usuario de internet se mantiene durante 19 segundos. Luego clica y lee otra cosa. ¿Lee? ¿Es eso leer?

La revista Reader's Digest vende desde hace casi un siglo millones de ejemplares traducidos a todas las lenguas del mundo. El plato fuerte de su menú es el resumen de libros. De ella se decía en los mentideros literarios (cuando aún los había): «Lecturas abreviadas para cerebros reducidos».

Nada nuevo bajo el sol. Ahora tenemos los sms, el tuiteo, el tuteo (suprimir el usted equivale a demediar la gramática) y las redes sociales. Y antes, mucho antes, el gruñido de los monos en los alberos del bosque y las horquillas de los árboles.

 http://laretaguardia.com

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